Bolardos y Pilonas

Los bolardos y pilonas delimitan, protegen y controlan el paso de vehículos en espacios que deben quedar reservados a peatones — aceras, plazas, accesos a colegios, escaparates comerciales o entradas de edificios públicos. Según la zona de España también se conocen como postes antiaparcamiento, delimitadores viales o pilonas de seguridad, y es habitual que un mismo ayuntamiento, diputación, comunidad autónoma, comunidad de vecinos o empresa necesite combinar varios tipos en un mismo proyecto: fijos en el tramo que nunca se abre, abatibles o retráctiles en el punto de acceso ocasional.

Fijo, abatible, retráctil o antialunizaje: cuál necesitas
El catálogo incluye bolardos fijos, abatibles, retráctiles y una línea específica antialunizaje, pensada para resistir el impacto de un vehículo contra un escaparate, cajero o fachada — no es un bolardo decorativo, es un elemento de protección estructural.

Fijo (modelo Barcelona, entre otros): la opción más económica y resistente para un punto que nunca necesita abrirse al tráfico.
Abatible: se rebate manualmente con llave para dejar pasar un vehículo puntual (servicios municipales, mudanzas, emergencias) y vuelve a su posición vertical después.
Retráctil: se hunde en el pavimento en vez de rebatirse — la opción más discreta cuando el acceso debe quedar completamente libre de obstáculo visual.
Antialunizaje: mayor diámetro y anclaje reforzado, pensado para detener un impacto real, no solo delimitar.

Diámetros y cuándo usar cada uno
El rango va de 60 a 270 mm de diámetro. Los calibres pequeños (60-90 mm) son los habituales en pilonas con cadena para delimitación peatonal pura, sin exposición real a impacto de vehículo. Los calibres medios (102-160 mm) cubren la mayoría de bolardos de calle, tanto fijos como abatibles. Los calibres grandes (220-270 mm) corresponden a la gama antialunizaje y a bolardos pensados para resistir un impacto directo, no solo delimitar visualmente.

Acabados: galvanizado, pintado o inox
El acabado determina tanto la estética como el mantenimiento real:

Pintado sobre zinc o sobre galvanizado: el acabado más habitual, disponible en 9 colores RAL (incluye rojo, azul, verde, gris, negro, blanco y marrón) más acabado imitación Corten. El galvanizado de base protege frente a la corrosión aunque se raye la pintura superficial.
Acero inoxidable cepillado: sin pintura que pueda saltar, mejor comportamiento en entornos costeros o con sal de deshielo en invierno, pero coste superior.
Poliuretano: en modelos semiflexibles, vuelve a su posición tras un golpe en vez de deformarse — pensado para zonas con roces frecuentes de vehículos (entradas de aparcamiento, radios de giro ajustados).

La gama Provincia: mismo cabezal, mismo conjunto
Si en el mismo proyecto vas a instalar también bancos, jardineras o vallas de la gama Provincia, los bolardos y pilonas están disponibles con el mismo cabezal — Agora, Bola, City o Inox cepillado — para que todo el mobiliario de la calle o la plaza comparta una estética coherente en vez de mezclar líneas de diseño distintas.

Preguntas frecuentes
¿Un bolardo antialunizaje detiene de verdad un vehículo a velocidad de calle? Está diseñado para resistir un impacto a baja velocidad (maniobra de aparcamiento, no colisión a velocidad de carretera) gracias a su mayor diámetro y anclaje reforzado frente a un bolardo decorativo estándar.
¿Las pilonas con cadena necesitan obra civil para instalarse? No — se anclan al pavimento existente, sin necesidad de romper ni repavimentar, a diferencia de un bolardo antialunizaje que sí requiere una cimentación más profunda.
¿Se puede pedir una sola unidad o solo por lotes grandes? El presupuesto se calcula por unidad según diámetro, acabado y color — no hay mínimo de pedido.

Precio sujeto a presupuesto según diámetro, acabado, color y cantidad — cada ficha muestra todas las combinaciones disponibles.

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